LAS FIESTAS PATRONALES DE LA VILLA DE LA OROTAVA

FIESTAS PATRONALES : Corpus Christi y Romería de San Isidro Labrador.

La primera fiesta celebrada en La Orotava, llamada todavía la Aorotava, tuvo lugar el 22 de junio de 1516. La misma consistió en unos pocos divertimentos públicos a fin de festejar la llegada al trono de Castilla del rey Carlos I. Desde entonces se instituyó la Semana Santa y la festividad del Corpus Christi que se implantó en la comarca al poco tiempo de consumarse la conquista. Especial arraigo tuvo en el municipio y ya en 1576 la procesión del Corpus estaba consolidada en La Orotava y además de pasearse la Sagrada Forma por las calles del Centro Histórico se montaban altares en los fronstispicios de las principales mansiones.

Las Fiestas Patronales de la Villa de La Orotava se celebran por espacio de cuatro días, un largo fin de semana que comienza en jueves y termina en domingo, pero no un jueves cualquiera, ya que la tradición tiene establecido un criterio cronológico. Problemas competenciales de índole religiosa hicieron que el obispo Vicuña firmara un documento salomónico: a partir del año 1700 dicha festividad se celebraría a los ocho días del Corpus Nacional, debiendo salir la procesión de la iglesia que regentaban las monjas del convento de San Nicolás (en la actualidad el edificio de Correos).

Con el interés por recuperar el antiguo esplendor que había tenido la festividad del Corpus en La Orotava doña Leonor del Castillo, quien había contraído matrimonio con el villero Juan Monteverde, tuvo la genial idea de reproducir frente a su casa de la calle Colegio una alfombra de flores. La primera fue la realizada en 1847, una sencilla obra que reproducía un dibujo geométrico de estilo barroquizante y que utilizó como soporte el suelo adoquinado de la vía. Sobre el trazado se depositaron los pétalos de flores deshojados y esta iniciativa sorprendió de tal manera a la sociedad orotavense que pronto encontraron muchos adeptos entre la aristocracia local. Se establecieron así los principios artísticos de una manifestación floral que se consolidó como la tradición que más fama ha dado a La Orotava. 

En el año 1882 tiene origen una nueva versión de las alfombras de flores. Un obrero agrícola apellidado Valladares, trabajador de la familia Monteverde, ideó un sistema de creación tomando un aro de tonel como molde, el cual rellenó con pétalos de flores dando así origen al corrido, o como él mismo diría, a la saragata.

FIESTAS PATRONALES : Corpus Christi y Romería de San Isidro Labrador.

La primera fiesta celebrada en La Orotava, llamada todavía la Aorotava, tuvo lugar el 22 de junio de 1516. La misma consistió en unos pocos divertimentos públicos a fin de festejar la llegada al trono de Castilla del rey Carlos I. Desde entonces se instituyó la Semana Santa y la festividad del Corpus Christi que se implantó en la comarca al poco tiempo de consumarse la conquista. Especial arraigo tuvo en el municipio y ya en 1576 la procesión del Corpus estaba consolidada en La Orotava y además de pasearse la Sagrada Forma por las calles del Centro Histórico se montaban altares en los fronstispicios de las principales mansiones.

Las Fiestas Patronales de la Villa de La Orotava se celebran por espacio de cuatro días, un largo fin de semana que comienza en jueves y termina en domingo, pero no un jueves cualquiera, ya que la tradición tiene establecido un criterio cronológico. Problemas competenciales de índole religiosa hicieron que el obispo Vicuña firmara un documento salomónico: a partir del año 1700 dicha festividad se celebraría a los ocho días del Corpus Nacional, debiendo salir la procesión de la iglesia que regentaban las monjas del convento de San Nicolás (en la actualidad el edificio de Correos).

Con el interés por recuperar el antiguo esplendor que había tenido la festividad del Corpus en La Orotava doña Leonor del Castillo, quien había contraído matrimonio con el villero Juan Monteverde, tuvo la genial idea de reproducir frente a su casa de la calle Colegio una alfombra de flores. La primera fue la realizada en 1847, una sencilla obra que reproducía un dibujo geométrico de estilo barroquizante y que utilizó como soporte el suelo adoquinado de la vía. Sobre el trazado se depositaron los pétalos de flores deshojados y esta iniciativa sorprendió de tal manera a la sociedad orotavense que pronto encontraron muchos adeptos entre la aristocracia local. Se establecieron así los principios artísticos de una manifestación floral que se consolidó como la tradición que más fama ha dado a La Orotava. 

En el año 1882 tiene origen una nueva versión de las alfombras de flores. Un obrero agrícola apellidado Valladares, trabajador de la familia Monteverde, ideó un sistema de creación tomando un aro de tonel como molde, el cual rellenó con pétalos de flores dando así origen al corrido, o como él mismo diría, a la saragata.

Las Alfombras no tienen otra razón de ser que su disposición para ser pisadas por el paso procesional que porta el Corpus Christi. Desde entonces hasta la actualidad el recorrido de la procesión es prácticamente el mismo: plaza Patricio García, calle Colegio, Carrera, Tomás Pérez e Inocencio García y transcurre por un piso alfombrado que ocupa unos mil doscientos metros cuadrados sobre un total de 34 alfombras de flores que intercalan tapices y corridos, más el gran tapiz de arenas volcánicas de la Plaza del Ayuntamiento, Récord Guinness en el año 2007, como la pintura de arenas naturales más grande del mundo, con 859,42 m2.

En el contexto de la Villa de La Orotava sólo una Alfombra utiliza las tierras volcánicas del Parque Nacional del Teide para su confección. Se trata de la Alfombra por excelencia, la que desde el año 1919 se hace en la explanada que proporciona la Plaza del Ayuntamiento. Este tapiz se ha convertido con el paso de los años en la expresión más cualificada del alfombrismo orotavense, ya que en ella por darse el culmen del acto litúrgico, se concentran todos los esfuerzos humanos y artísticos. Cuando en 1919 se dispuso de un amplio recinto, frente a las Casas Consistoriales, las autoridades religiosas y civiles tomaron el acuerdo de modificar el recorrido original de la procesión para hacer una parada sobre un nuevo tapiz que allí se confeccionaría. La Plaza ya había sido utilizada para honrar la visita de la Marina española (1905) y dar la bienvenida a Alfonso XIII (1906). El espacio se cedió al alfombrista más prestigioso del momento, Felipe Machado, quien aceptó con sumo agrado. El señor Machado empezó su tarea confeccionando la Alfombra con flores, como era tradición, pero poco a poco y ante la amplia superficie que debía cubrir dio paso al uso de tierras volcánicas y otros materiales (troncos, conchas marinas…). Las flores fueron desapareciendo hasta llegar al triunfo de las arenas volcánicas, con una gama amplia de colores que se utilizan en estado puro, o mezclados entre sí. El período de ejecución se ha ido prolongando y en la actualidad el inicio de la confección y de los bocetos se plantea con meses de antelación a la celebración del Corpus Christi. El alfombrismo orotavense ha experimentado una continua conquista en los terrenos de la estética y aunque éste siempre se mueve en los cánones del arte barroco, los detalles de vanguardismo han marcado una clara evolución positiva.

Las Andas del Corpus Christi son otro tesoro a remarcar en esta celebración. En su día pertenecieron a las dominicas, un baldaquino al que en el año 1750 se le añadió un templete. En esta pirámide de plata destacan las gradas de filigranas que compusieron los orfebres orotavenses José Domingo Acosta y Felipe Acosta Bencomo, padre e hijo, coronada con la custodia barroca realizada en Córdoba en el año 1768 junto con el viril de oro que engarza esmeraldas, diamantes y rubíes para colocar la Sagrada Forma en un punto muy destacado. El acompañamiento musical envuelve la celebración en una atmósfera de boato muy difícil de expresar, una experiencia única que sólo se puede disfrutar en las calles del Centro histórico y que quien la vive, siempre repite.

Gran Baile de Magos DE LA VILLA DE LA OROTAVA.

El viernes de las Fiestas se celebra el baile "de magos" en el cual los villeros se visten con sus trajes típicos de hombres y mujeres del campo y disfrutan de la música y la gastronomía tradicional. Se llaman así porque mago es una expresión que en el habla propia de las islas, significa campesino. Este baile se celebra al aire libre, en las principales calles y plazas del Centro Histórico de la Villa.

EXPOSICIÓN DE GANADO

El sábado por la mañana se celebra la tradicional Exposición de Ganado. En este evento ancestral se intercalan tradición, folclore y religiosidad. No es una mera concentración y exhibición de ganado, sino que además ese día se realiza la bendición de los campos y los ganados. Las figuras de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, los santos protectores, salen en procesión desde el Santuario del Calvario hasta el Recinto Ferial, a hombros de la Hermandad de Labradores vestidos con trajes típicos y portando varas engalanadas. Después de la celebración de la Eucaristía, bendición de los campos y del ganado y finalizado el acto de exaltación a los ganaderos y agricultores, tendrá lugar la procesión de regreso.

SUBIDA DEL SANTO

El preludio de la Romería de San Isidro es la conocida popularmente como “Subida del Santo”, una celebración que cada año irrumpe con fuerza en La Villa.  Durante la víspera del día grande, cientos de villeros acompañan a los Santos Patronos en la noche del sábado, desde el Santuario del Calvario hasta la Parroquia de Nuestra Señora de La Concepción. El traslado se denomina "Subida del Santo" y termina con una exhibición pirotécnica.

LA ROMERÍA DE LA OROTAVA

La vocación agropecuaria que tiene La Orotava, una vocación ancestral que vincula a sus habitantes con las tareas agrícolas, los instantes de agradecimiento junto con los momentos de producción, hicieron que los agricultores y ganaderos homenajearan desde muy antiguo, año 1590, al santo que habían tomado como benefactor: San Benito Abad. Dicho santo, vinculado a la familia Mesa, tuvo su primera ermita en el extremo norte de la población, donde años más tarde se construiría el convento de Santo Domingo que aún se conserva.

Aquella fiesta fue llamada de los Labradores pues eran estos los que celebraban y daban gracias a su patrono por los grandes beneficios que obtenían año tras año con sus cosechas. El nacimiento de la municipalidad orotavense y la obtención del título de Villa fueron los motivos que lograron que San Isidro Labrador, canonizado en 1622, fuera proclamado como protector principal, debido sobre todo a su popularización en toda España después de que Madrid lo adoptara como Patrono. La figura de San Isidro se estableció en un pequeño y modesto edificio ubicado a un lado del Calvario principal de La Orotava y muy pronto, a mediados del siglo XVII, se empezó a festejar su celebración, teniendo como acto central un desfile romero a modo de procesión en el que al final era procesionada la efigie de San Isidro Labrador y su esposa Santa María de la Cabeza.

Las primeras romerías se celebraron en los alrededores del Calvario, en el histórico camino de Las Dehesas, más tarde en el Llano de San Sebastián hasta la iglesia agustina de nuestra Señora de Gracia y tras la función religiosa tenía lugar la ceremonia de bendición del ganado. La peregrinación actual con San Isidro al santuario del Calvario se remonta exactamente al año 1846, cuando el alcalde Alonso de Ascanio y Molina introdujo esta fiesta popular al regresar de su viaje a Madrid, donde tuvo ocasión de ver la romería de la capital, organizando una que costeó de manera particular y entregándola luego al Ayuntamiento para que la continuase en los años sucesivos. La actual romería parte de un formato adquirido en el año 1936, bajo los cuidados y organización de la Sociedad Cultural Liceo de Taoro de esta Villa y a partir de aquella ocasión se agregaron al desfile caballerías, carretas engalanadas, parrandas, tocadores y cantadores.

Es la manifestación máxima del folclore popular canario, alegre y colorista, congregando cada año a miles de visitantes que se regocijan al sonido de isas y folías, bailes y cantos, de reconocido prestigio internacional y que como dice la popular copla que se canta: “… porque de San Isidro la romería, la Fiesta más bonita que hay en Canarias”.

 

 

Valgan como resumen las palabras del gran naturalista francés Sabino Berthelot a su amigo Charles Bollen, después de disfrutar de la Romería de La Orotava en 1853:

“Todos los pueblos del Valle acuden a ella al son de las guitarras y de sus canciones. Entré en la Villa rodeado de una alegría bulliciosa, entre grupos de marchosos campesinos y de muchachas de animados rostros. Guirnaldas, gallardetes y banderas ondeaban por todos sitios, y pasé bajo verdes arcos triunfales. ¿Y qué voy a decirle a usted de la Fiesta? Veinte páginas serían pocas. Además usted no podría aspirar la dulce fragancia de las flores, ni este aire vivificante que nos envuelve. No podría escuchar ese rumor en que se mezclan gritos de alegría y cantos populares. Es preciso haber oído todo esto, haberlo visto para comprender la embriaguez que produce tal espectáculo, mezcla de sencillez y de lujo, de trajes campesinos y elegantes atuendos...

En el año 1892 se unifican estas dos fiestas independientes que habían conseguido resaltar de las demás: el Corpus Christi (que pasaría entonces a llamarse la Fiesta de las Flores) y la Romería de San Isidro Labrador. En 1965 recibieron el título de Fiestas de Interés Turístico y en 1980 se reclasificaron como de Interés Turístico Nacional.

Las fechas de celebración de las Fiestas Patronales de la Villa de la Orotava en los próximos diez años serán las siguientes:

2017:   22 DE JUNIO – 25 DE JUNIO

2018:   07 DE JUNIO – 10 DE JUNIO

2019:   27 DE JUNIO – 30 DE JUNIO

2020:   18 DE JUNIO – 21 DE JUNIO

2021:   10 DE JUNIO – 13 DE JUNIO

2022:   23 DE JUNIO – 26 DE JUNIO

2023:   15 DE JUNIO – 18 DE JUNIO

2024:   06 DE JUNIO – 09 DE JUNIO

2025:   26 DE JUNIO – 29 DE JUNIO

2026:   11 DE JUNIO – 14 DE JUNIO

2027:   03 DE JUNIO – 06 DE JUNIO

¡Disfrútalas!