Rosa Dávila pone en valor el papel de la Hermandad de Labradores de La Orotava en la conservación de las tradiciones y de la identidad
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha recibido, recientemente. a representantes de la Hermandad de Labradores de San Isidro de La Orotava en un encuentro institucional en el que destacó la relevancia de este colectivo en la preservación del patrimonio cultural y de la identidad.
Durante la reunión se abordó la participación de la hermandad en el XIX Encuentro Nacional de Hermandades de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, que se celebrará en abril en Marchena (Sevilla), una cita que reúne a colectivos de toda España y que permite compartir experiencias y fortalecer los vínculos entre territorios. La reunión contó con la asistencia del consejero de Juventud y Formación, Serafín Mesa.
En este sentido, Dávila señaló que “la Hermandad de Labradores representa una parte esencial de nuestra identidad, vinculada al campo, a nuestras tradiciones y a la historia de Tenerife. Su labor es fundamental para mantener vivo nuestro legado cultural”. Asimismo, la presidenta subrayó que el Cabildo colabora con la participación de la hermandad en este congreso nacional, contribuyendo a facilitar su presencia en este importante encuentro.
Por su parte, el presidente de la hermandad, Goyo Jorge, agradeció el apoyo institucional y destacó que “este respaldo nos permite seguir representando a Tenerife fuera de las islas y compartir nuestras tradiciones con otras hermandades de toda España”.
La Hermandad de Labradores de San Isidro de La Orotava continúa siendo un referente en la conservación de las tradiciones agrícolas, con una destacada labor en la organización de actos como la romería de San Isidro, uno de los eventos más emblemáticos del calendario festivo insular.
La Hermandad de San Isidro contribuye significativamente a la conservación del patrimonio cultural de La Orotava. La romería, las procesiones y otras actividades han sido reconocidas como parte del legado cultural intangible de la isla, y representan una mezcla entre lo religioso y lo popular, que se ha transmitido de generación en generación. El traje tradicional que visten los miembros de la hermandad durante las celebraciones también es una parte importante de su identidad, al igual que las carretas y la decoración que acompañan a la imagen de San Isidro. Cada elemento refleja el esfuerzo por mantener vivas las costumbres y la herencia agrícola de la región.